Si has entrado a leer esto es porque te interesa saber cómo
hacer la portada de un libro y no sabes por dónde empezar. En las librerías,
sabrás que la gente siempre juzga un libro por la portada y en ocasiones,
diferentes portadas tienen diferentes ratios de venta, por lo que la portada de
un libro es una pieza fundamental que no se puede dejar al azar y que debe ser
confeccionada con mucho mimo y cuidado.
La portada de un libro debe ser capaz de captar la atención
del lector, que atraiga a los ojos a fijar la vista en él y que atraiga a las
manos con curiosidad para darle la vuelta al libro y leer de qué va. Sin duda
la portada es el paso crítico previo a una venta y es el pilar fundamental del
marketing de venta de libros. Los colores que elijas, las imágenes utilizadas o
la foto que aparezca en portada tienen un papel fundamental e importante que desempeñar.
Consejo 1: Mira otras portadas
Si te das una vuelta por una librería y te fijas en las
portadas, puedes descubrir muchos patrones que se repiten que son el estudio de
muchas horas de marketing, de prueba y error, y que muchas de las caratulas o
portadas no están colocadas así por gusto, sino que hay un estudio detrás.
Por ejemplo, las novelas románticas orientadas a un género
femenino, siempre se decoran con portadas en las que aparecen hombres guapos
bien vestidos abrazando a mujeres. Las novelas de misterio incluirán alguna
mancha de sangre o algún atributo misterioso.
Consejo 2: Simplicidad
El ojo se fija en la portada apenas unos segundos y capta un
primer mensaje. Para este ejercicio no es necesario una portada llena de objetos
o simbolismos que el ojo no pueda captar en unos segundos, por lo que se
recomienda que sea simple y no llene la portada de objetos o imágenes excesivas.
Igualmente base la escena en pocos colores, negro y blanco, rojo y blanco etc…
Por ejemplo una mano oscura sujetando un puñal con una mancha roja.
Consejo 3: Ser muy profesional
Si quieres que tu libro compita con el resto de libros
comercializados en grandes editoriales, tu portada debe demostrar que es
profesional y que puede estar junto a los grandes. Puedes decidir hacerla tu
por tu cuenta, crear tu propia portada y tu propio diseño, o pagar a una
empresa de diseño su creación. La experiencia siempre está de parte del
trabajador profesional. Posiblemente tu primera incursión en el mundo de las
portadas tenga como resultado un churro o una portada ridícula, aunque si te
basas en los 2 primeros consejos anteriores, tienes posibilidades de parecer
profesional. Fíjate en otras portadas y copia algo similar.
Consejo extra:
Si decides poner una fotografía, procura hacerla tú mismo, o
comprar sus derechos de autor. Una fotografía sin permiso puede llevar al
traste una buena obra y lograr que el proyecto se estanque o desaparezca para
siempre. Igualmente, una vez hecha tu propia portada, también conviene
protegerla y añadirle su propio derecho de autor.






